Enviat per: Bernat | 27 novembre 2011

Reflexiones desde Stuttgart

KónigStrasse, el corazón de la ciudad. Peatonal, por supuesto

He pasado unos días fuera de España, exactamente en la bella ciudad de Stuttgart: la ciudad de la Daimler-Benz acogió durante esta semana a diversos empresarios turísticos baleares. En la capital de Baden-Württemberg me vinieron a la cabeza algunas reflexiones sobre lo que está aconteciendo en mi país y en lo que vi allí:

Primera reflexión: el centro de la ciudad es peatonal. No hay coches, ni posibilidad de entrada a residentes. Grandes aparcamientos públicos esperan en las afueras. Nada de “metros” horadando el centro – sí en los barrios periféricos – en una ciudad de 610.000 habitantes , 23 distritos y 225km2 de superficie. Y los comerciantes de la zona, felices por las ventas que el forzado caminar del transeúnte provoca. Igual que en Mallorca, donde los comerciantes locales un poco más y cuelgan a la entonces alcaldesa por intentar peatonalizar ¡3 calles! de Palma bajo el pretexto de que “los clientes no podrían aparcar delante de la tienda”….

Segunda reflexión: aquí el transporte público es el rey. Una amplia red de tranvías, autobuses y taxis – todos Mercedes gracias a un convenio del Ayuntamiento con la marca de automóviles – surcan la ciudad. De hecho pocos embotellamientos tienes ocasión de presenciar. Incluso a primera hora de la mañana. El autobús y el tranvía, atestados. Al tener unas medidas muy humanas – como muchas capitales de provincias españolas – el mejor medio para recorrer sus calles no es otro que el humano: efectivamente la densidad de caminantes era muy grande si la comparábamos con la de Palma o Valencia, por decir algo.

Tercera reflexión: el otro gran transporte no es otro que la bicicleta. Daba gusto ver la cantidad de ciclistas ir y venir por las calles, en un carril expresamente diseñado para ellos. Uno imaginaba a la capital de la industria automovilística alemana ( aquí también tiene su sede Porsche ) gris y contaminada. Nada de eso: limpia, aseada y con un aire realmente sano. En el hotel me confirmaron que la peatonalización y puesta en escena de los carriles bici había tenido mucho que ver en ese cambio.

Cuarta reflexión: el cuidado que los alemanes dan a sus jardines públicos. Daba gusto pasear por SchlossPlatz: ni un papel en el suelo. Ese primor no venía dado por un ejército de operarios, sino por algo mucho más sencillo y eficaz: papeleras de madera – respetando el entorno y evitando el feo plástico – por todos lados evitaban una imagen de suciedad. ¿Tan difícil seria hacer lo mismo en nuestro país?

Quinta reflexión: una ciudad dinámica y en obras. Veíanse crecer nuevos rascacielos y hoteles en diversos lugares de la urbe. Lejos del centro, eso sí: hay una férrea política proteccionista sobre lo poco que quedó en pie tras los bombardeos de la IIa Guerra Mundial. De hecho se está llevando a cabo el proyecto “Stuttgart 21″: el soterramiento del nudo ferroviario de la Estación Central para hacer un parque de más de 100 hectáreas y – en teoría – nuevos edificios. Digo “en teoría” porque esta semana se decidía en referéndum la segunda parte del plan. Otra muestra de la fuerza de la cultura política alemana, bastante participativa y gustosa de sistemas de decisión  más directos que los que tenemos en casa….

Sexta reflexión: una ciudad en silencio. Realmente, la diferencia entre pasear por el también peatonalizado centro de Barcelona y el centro de Stuttgart es relevante por la ausencia de decibelios de la segunda respecto a la primera. Sin gritos, sin mercaderes ilegales vendiendo a viva voz. Sin coches con  la música bacalao a todo trapo y los cristales bajados. Pese a tener emigración sudamericana en la ciudad, por cierto: muchos colombianos y ecuatorianos son trabajadores en el sector del automóvil y servicios.  Cuando hay respeto, se suele imponer.

Séptima reflexión: casi no hay mendicidad en las calles. Fue algo bastante comentado en el grupo de empresarios:  una persona pidiendo. Algo muy diferente a lo que estamos acostumbrados por estos lares . Que cada uno/a saque sus consecuencias….

Reflexiones a vuela pie, sí. Quizás un poco sesgadas, también. Pero que hacen pensar sobre por dónde podemos estar yendo mal y por dónde no….

bernat.jofre@gmail.com

 


Respostes

  1. Una buena forma de iniciar este domingo ha sido la lectura de tus reflexiones desde Sttutgart que describes como una atractiva y slow ciudad: “una ciudad en silencio”
    ” la fuerza de la cultura política alemana, bastante participativa y gustosa de sistemas de decisión más directos que los que tenemos en casa…. “Siempre he afirmado y afirmaré que la base de todo desarrollo es la EDUCACIÖN y justo es lo que precisamos. Una educación permanente y en valores humanos de participación,solidaridad, responsabilidad,libertad y respeto !casi nada¡
    Nunca es tarde,si nos lo proponemos. Saludos desde Valencia,una ciudad,la mía, que cada día me gusta más

  2. Pues no están nada mal esas reflexiones, en clave de ciudad. Las compartiré en mi twitter
    Un saludo

  3. Entonces…. ¿Por qué esta gente feliz nos ve a nosotros como los felices y se gastan tanto dinero y repetidamente en desplazarse hasta nuestras ciudades?


Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Canvia )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Canvia )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

Categories

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 622 other followers