Hará ahora un año alguien muy querido me comunicaba un desgraciado episodio de salud de un familiar. Casi al mismo tiempo, otra persona a la cual quiero mucho comunicaba otro deceso, esta vez ya más esperado y no por ello menos doloroso, la muerte de su abuela. Simultáneamente a dichos acontecimientos, el padre de una buena amiga caía víctima de un ictus cerebral del cual se ha podido recuperar en tiempo récord pues la intervención médica fue veloz: hoy en día este señor habla y camina, pese a las limitaciones a las que se verá sometido a partir de ahora.
Ello me hace pensar en el ritmo de vida que llevamos, en el frenesí diario. En nuestras irrefrenables ganas de estar en todos los sitios a la vez, dando la sensación a veces de que al final no estás en ninguno, pues el ser humano no tiene el don de la ubicuidad. Ni física, ni mental. No sé si es por las Redes (o su mal uso, que es diferente) pero se están empezando a detectar en cuarentañeros enfermedades y patologías hasta ahora asociadas a personas más mayores. Ya no es extraño encontrar ictus y ataques al corazón a los 40, e incluso a los 30. Si bien la mayoría suelen estar motivados por consumo de sustancias tóxicas, la pregunta se hace inevitable: ¿ vivimos demasiado deprisa?
Vienen estos breves pensamientos a mi memoria cuando leo que muy pocos mayores de 60 años – así como una inmensa parte de polític@s y empresari@s – no tienen cuentas en Red Social alguna. Quizás por ello l@s primer@s vivan más alegremente y puedan disfrutar mejor la vida que la “generación digital”. Lo que no tengo tan claro es que l@s segund@s trabajen con más intensidad.
Pero que no se distraen tanto, seguro.
bernat.jofre@gmail.com
BERNAT,cierto es que “pocos mayores de 60 años tienen cuenta en redes sociales” pero no es porque sin ellas vivan más alegremente sino porque ¿recuerdas la leyenda de la zorra y las uvas? pues he ahí el motivo.
Miedo a lo desconocido,simplemente.
Te lo dice quien bien lo sabe y no por mi proximidad,cierta, a esa edad sino porque hoy mismo un joven de 82 años ha elaborado ante mi-poco le he ayudado-un post sobre su pueblo para la red rural Efeagro.
¿Anecdótico?no lo creas,otros muchos miembros del Centro de Mayores de Huete,en lugar de lamentarse de lo mal que está el mundo, ellos o regodearse en el dolor en la despedida de un compañero,usan las redes sociales como instrumento de comunicación,distracción,información y un aprendizaje que la mayoría de ellos no tuvo oportunidad en otros tiempos.
Y sí, vivimos demasiado deprisa.Por eso sugiero una vida mucho más Slow.Merece la pena.
Per: Paz Risueño Villanueva el 16 desembre 2011
a les 3:02 PM